"Un proyecto colectivo de vida"
Este texto fue publicado originalmente en portugués en el periódico Inverta, edición 511 (2024). Entrevista idealizada y realizada por Fidel Viteri.

En la imagen: "Escenas en tiempos sombríos" (Teatro Malayerba, Quito-Ecuador, 2026). Experimento escénico a partir de "Terror y Miseria del Tercer Reich" y poemas, canciones y escritos políticos de Bertolt Brecht. Con Andamio Colectivo Escénico y la Escuela de Teatro Político de Quito. En la imagen, de la izquierda para la derecha: Yadira Segovia, Alejandra Miranda, Marian Morillo, Jasson Males (detrás), Mateo Moreno, David Morejón (detrás), Lucía López, Daniel Proaño, Anthony Haro. Fotografía: Santiago Oviedo.
En esta edición, entrevista con Mariana Sapienza Bianchi, profesora y directora de teatro y miembro del Andamio Colectivo Escénico (Quito – Ecuador) y de Seu Edgar Teatro & Cia (São Paulo – Brasil). Sapienza también es fundadora y coordinadora de la Escuela de Teatro Político de Quito. Desde 2009 es investigadora de las artes escénicas en perspectiva crítica, con destaque en el Teatro del Oprimido de Augusto Boal y el Teatro Épico-Dialéctico de Bertolt Brecht.
Estudió la Pedagogía Teatral en la Universidade Estadual Paulista - UNESP, donde también realizó su maestría, con una investigación sobre la metodología teatral de Brecht. Como forma de seguir profundizando las investigaciones en este tema, actualmente es estudiante doctoral en la FFLCH-USP. También participó en diversos talleres de formación en teatro y economía política.
INV – ¿Qué la llevó a especializarse en el teatro de Bertolt Brecht?
MS – Bertolt Brecht, uno de los mayores poetas y dramaturgos alemanes del siglo XX, buscaba con sus propuestas teatrales contribuir a la lucha de clases desde la perspectiva de la clase trabajadora revolucionaria. Ese objetivo exige de nosotras y nosotros, personas del teatro interesadas en construir un mundo mejor, mucho estudio teórico, que permita analizar la realidad de manera concreta y con miras a la práctica, y también una capacidad constante de plasmar todo eso en nuestras prácticas teatrales, en la escena, en los procesos colectivos, ya sea dentro del aparato teatral, trabajando con profesionales, o fuera de las instituciones, en espacios de militancia, estudiantiles, etc.
Para mí, en particular, el desafío de mantener una actividad teatral constantemente preocupada por la realidad y el deseo de construir espacios colectivos donde el jugar y el reflexionar, el “yo” y el “nosotros” estuvieran conectados, encontró en la metodología de trabajo de Brecht un camino por recorrer, investigar, apropiarse y utilizar a nuestro favor. El dramaturgo alemán trabajó incansablemente, en las situaciones más adversas, ya sea con escritos teóricos o en la práctica, para seguir desarrollando sus propuestas para un teatro épico-dialéctico: un teatro que es divertido, alegre, placentero y también crítico, demoledor. Ese trabajo, tanto en la práctica como en la teoría, es un trabajo para toda una vida, es un proyecto de vida, pero nunca individual, siempre colectivo.

En la imagen: "Escenas en tiempos sombríos" (Teatro Malayerba, Quito-Ecuador, 2026). Experimento escénico a partir de "Terror y Miseria del Tercer Reich" y poemas, canciones y escritos políticos de Bertolt Brecht. Con Andamio Colectivo Escénico y la Escuela de Teatro Político de Quito. En la imagen, de la izquierda para la derecha: Alejandra Miranda (sentada), Joaquín (sentado), David Morejón, Anthony Haro, Enrique González Atay, Lucía López, José Manuel Ortiz (en el violín). Fotografía: Santiago Oviedo.
INV – ¿Cuál es la propuesta de Brecht y por qué continuar haciendo esta forma de teatro?
MS – Brecht nunca escribió una sistematización cerrada sobre su metodología de trabajo y la persona interesada en investigar sus propuestas teatrales debe aventurarse en la lectura de los más diversos escritos: poemas, ensayos, obras, diarios de trabajo, textos inconclusos y no publicados y muchos otros escritos, que se abren como estrellas en una constelación.
Esto es interesante porque revela que Brecht nunca dejó sus propuestas estáticas. Todo el conjunto de las producciones del dramaturgo alemán está en constante movimiento, se contradice, se supera, se afirma, avanza y retrocede. El autor, siempre atento a los movimientos de la historia —o, como diría Iná Camargo Costa, siempre atento a las condiciones de temperatura y presión de la lucha de clases— ajustaba sus trabajos a las necesidades concretas y urgentes de su momento.
Pero podríamos decir que lo que une toda la propuesta teatral brechtiana es la búsqueda de una forma dialéctica de representación artística, en la que, a través del efecto de distanciamiento, podemos mostrar que aquello que parece habitual en realidad es históricamente construido y, por lo tanto, transformable. Esta búsqueda, esta investigación, es importante decirlo, no es meramente estética; o mejor dicho, no es una cuestión de estilo, de lenguaje o de firma de dirección. Esta metodología de colocar la dialéctica en escena para revelar la historicidad de los acontecimientos y de los comportamientos sociales tiene un objetivo concreto, práctico, y apunta hacia fuera del teatro: revelar los motores sociales de tal manera que la realidad pueda ser dominada y, así, transformada.
Estas propuestas teatrales siguen siendo tan necesarias y actuales como lo eran en la época en que fueron desarrolladas, pues todavía no ha llegado el momento en que el hombre pueda ser amigo del hombre; todavía no hemos superado el capitalismo, la mercantilización de la vida y de las relaciones sociales, todavía no hemos puesto fin a la explotación del hombre por el hombre. Y el teatro épico-dialéctico de Brecht tiene justamente ese objetivo y puede contribuir a la superación del capitalismo, si se utiliza de forma consciente y rigurosa.
INV – ¿Cómo encaja esta forma de hacer teatro de Brecht en el Ecuador?
MS – En el Ecuador seguimos viviendo un mundo de violencia, explotación, expropiación e intensificación de las acciones de la extrema derecha. El capitalismo continúa avanzando y extendiendo sus garras hacia todos los rincones posibles —incluso dentro de nosotras mismas— y, en ese sentido, el teatro de Brecht se vuelve una herramienta muy útil en la lucha contra este estado de cosas.
El avance de la derecha no es inevitable; el empeoramiento de las condiciones de vida no es irresistible. Entonces, ¿por qué las cosas están empeorando? El teatro de Brecht nos obliga a hacernos preguntas y a buscar respuestas, o mejor dicho, hipótesis, para ser verificadas y debatidas con el público. En este momento, me parece que el teatro de Brecht es más actual que nunca.

En la imagen: "Escenas en tiempos sombríos" (Teatro Malayerba, Quito-Ecuador, 2026). Experimento escénico a partir de "Terror y Miseria del Tercer Reich" y poemas, canciones y escritos políticos de Bertolt Brecht. Con Andamio Colectivo Escénico y la Escuela de Teatro Político de Quito. En la imagen, de la izquierda para la derecha: Alberto Soria, Jasson Males y Enrique González Atay. Al fondo sentados: David Morejón, Lucía López y Alejandro Cisneros Matos. Fotografía: Santiago Oviedo.
INV – ¿Cuáles fueron las obras escenificadas y por qué fueron escogidas?
MS – Aquí en Ecuador fundamos un grupo de teatro que se llama Andamio Colectivo Escénico. La propuesta de este grupo, para nosotras y nosotros, era trabajar tanto dentro de los aparatos teatrales como fuera de ellos, y también mezclar personas de diversos orígenes.
[...] Nuestra obra de estreno con el elenco ecuatoriano fue una versión inédita de “Maíz para el Octavo Ejército”, una dramaturgia escrita por soldados del Octavo Ejército de Mao Tse-Tung y adaptada por el Berliner Ensemble en los años 1950 en Berlín Oriental, bajo supervisión de Brecht. Fue escogida como obra de estreno por varias razones, pero sobre todo porque, en primer lugar, es una comedia, y nosotros queríamos romper con el pésimo cliché de que el teatro político o crítico es aburrido.
La obra también trabaja de manera totalmente dialéctica, tanto en el texto como en la escena, y creemos que eso rompe con cualquier posible dogmatismo. Por último, esta obra también puede terminar convirtiéndose en un modelo para montajes teatrales con militantes, en espacios no profesionales, ya que nuestro objetivo era justamente presentarla fuera de las instituciones teatrales.
Después de ese montaje lanzamos otros dos proyectos: la puesta en escena de poemas y canciones de Brecht ["Noche Brecht º1: poemas y canciones anticapitalistas, 2023/2024], teniendo como eje conductor el proceso de politización de Brecht en relación con el marxismo, la lucha revolucionaria en el contexto del avance del nazi-fascismo durante el gobierno socialdemócrata en la República de Weimar y, finalmente, la lucha antifascista ya en el exilio.
La siguiente puesta que hicimos fue una adaptación de Woyzeck, de Georg Büchner, que culminó en nuestra obra “Ensayo para Woyzeck” [2023]. Con este montaje, el objetivo era, por un lado, acercarnos a un clásico de la literatura dramática occidental y, por otro, usar ese texto de manera libre y creativa para crear una dramaturgia inédita que tuviera nuestra identidad como colectivo y que también abarcara las diversas características del elenco.
Hasta ahora [comienzos del 2024] no hemos hecho una puesta en escena de dramaturgias de Brecht porque me parecía que podía ser más fructífero que, antes que nada, nos fuéramos conociendo, que pudiéramos jugar más libremente y que todo este recorrido hasta ahora fuera una preparación, tanto teórica como actoral, para futuras montajes de las obras del dramaturgo alemán.
INV – ¿Cuál es la contribución del teatro político en los procesos de organización y resistencia en nuestros países, en un contexto de avance de la derecha y de la extrema derecha en la región?
MS – El teatro de Brecht es un teatro altamente sofisticado, inspirador y contestatario. Exige de quien quiere trabajar con él una libertad en el pensar-hacer, porque es extremadamente dialéctico. No busca puntos fijos, sino justamente exponer contradicciones, mostrar la realidad en movimiento.
Por eso mismo no hay idealizaciones, ni siquiera en relación con la clase trabajadora. Creo que eso es lo que hace del teatro épico-dialéctico algo tan necesario para los días actuales. La transformación de la realidad es una tarea que corresponde únicamente a la clase trabajadora y, para ello, es necesaria la difícil tarea de analizar las contradicciones, reflexionar sobre dónde estamos ganando, dónde estamos perdiendo, hacia dónde apunta el horizonte, cómo crear esperanza y alegría sin ser ingenuos, etc.
Además, muchas veces el teatro puede volver visibles cuestiones que no aparecerían solo a través de palabras o debates. El juego, el cuerpo y la voz pueden convertirse en herramientas útiles para sacar a la superficie cuestiones dentro de los espacios de militancia que también deben ser tomadas en cuenta (por ejemplo, cuestiones de machismo, racismo, etc., que forman parte de la vida en el capitalismo y no pueden ser ignoradas).

En la imagen: "Escenas en tiempos sombríos" (Teatro Malayerba, Quito-Ecuador, 2026). Experimento escénico a partir de "Terror y Miseria del Tercer Reich" y poemas, canciones y escritos políticos de Bertolt Brecht. Con Andamio Colectivo Escénico y la Escuela de Teatro Político de Quito. En la imagen, de la izquierda para la derecha: Alberto Soria, Enrique González Atay y Alejandro Cisneros Matos. Fotografía: Santiago Oviedo.
INV – Finalmente, ¿cuáles son las perspectivas para el futuro?
MS – Hemos pensado mucho en eso, tanto dentro de Andamio como en la Escuela, y es una pregunta bastante difícil de responder en este momento, al menos para nosotros en particular. La militarización del país es un hecho que no puede ser ignorado y sabemos que representa una amenaza para las personas que están en la militancia, para las defensoras y defensores de la naturaleza, de los derechos humanos, de la lucha en el campo y en la ciudad.
Con el avance de la extrema derecha en el país y en la región, si por un lado es una tarea fundamental avanzar con los trabajos, intensificar los procesos de formación y multiplicación —principalmente fuera de los espacios de la institución teatral—, buscar compañeros y compañeras y fortalecer la solidaridad en nuestro lado del frente, también sabemos que, por otro lado, estas tareas son arriesgadas y la violación de nuestras garantías básicas es algo que puede ocurrir. De hecho, ya está ocurriendo, porque no dejan de aparecer noticias de personas que van al exilio porque temen por su vida.
De cualquier manera, mientras podamos seguir trabajando, seguiremos.

En la imagen: "Escenas en tiempos sombríos" (Teatro Malayerba, Quito-Ecuador, 2026). Experimento escénico a partir de "Terror y Miseria del Tercer Reich" y poemas, canciones y escritos políticos de Bertolt Brecht. Con Andamio Colectivo Escénico y la Escuela de Teatro Político de Quito. En la imagen, de la izquierda para la derecha: Lucía López, Jasson Males y Mateo Moreno. Fotografía: Santiago Oviedo.
